Resultados del estudio IBR de Grant Thornton
La morosidad soportada por las empresas españolas aumentó el pasado año respecto al ejercicio 2008 para el 60% de los empresarios y directivos. Según revelan los datos del estudio sobre financiación y morosidad presentado por la firma de servicios profesionales Audihispana Grant Thornton. Estos datos alertan ante la situación que deben soportar la mayoría de las empresas, que ven como las facturas no cobradas van mermando su tesorería.
La tendencia apunta a que a lo largo del año los impagos seguirán aumentando en nuestro país, según manifiestan el 44% de los líderes empresariales consultados. Para José María Fernández, Socio Director General de Audihispana Grant Thornton, “las previsiones reflejan el pesimismo de las empresas, que ven como sus esfuerzos chocan con una morosidad creciente y una demanda cada vez más reducida, todo ello en el marco de fuerte endurecimiento en el acceso a la financiación”. “A pesar de la mayor atención prestada a la gestión del riesgo y del cobro a clientes, si la empresa no logra cobrar de sus clientes difícilmente podrá pagar a sus proveedores, creando un efecto acumulativo que propaga los impagos a un número cada vez mayor de empresas”, concluye Fernández.
Defenderse de los
morosos
Para prevenir situaciones de impago Fernández aconseja a las
empresas “destinar los recursos necesarios para gestionar y
documentar eficientemente sus facturas, reduciendo así las
incidencias provocadas por datos incorrectos o desactualizados y
creando alertas que impidan seguir vendiendo a crédito a un cliente
que tenga deudas pendientes con la empresa” y añade que “también es
aconsejable incluir en la factura una serie de cláusulas que
especifiquen las consecuencias de retrasarse en el pago, como la
aplicación de intereses de demora o el cargo de los costes derivaros
de la gestión del cobro”.
La falta de
financiación y de demanda alimentan los impagos
La recuperación de la capacidad de pago de las empresas estará
supeditada a la activación de sus ventas y de su capacidad para
financiarse. Sin embargo, según el estudio de Grant Thornton
realizado a empresas españolas entre 100 y 500 empleados, las
perspectivas auguran pocos cambios, con un 42% de la clase
empresarial española que asegura que las restricciones de acceso a
la financiación continuarán en niveles próximos a los de 2009, año
en el que un 32,5% de las empresas consultadas experimentaron una
disminución en las concesiones de créditos a corto plazo y el 24% a
largo plazo, comportamiento similar al experimentado por otras
fuentes de financiación externa como el factoring o las ayudas a las
empresas, que disminuyeron un 17% y 19% respectivamente.
Los principales escollos que encuentran las empresas españolas para su crecimiento son la falta de demanda (43%) y los problemas de financiación: escasez de capital circulante (41%), restricción de financiación a largo plazo (39%) y coste de la financiación (32%).