El futuro de las economías avanzadas pasa por los mercados emergentes

Conclusiones del informe IBR sobre mercados emergentes de Grant Thornton

 

Mientras que buena parte de las economías avanzadas siguen buscando una luz al final del túnel las economías emergentes miran el futuro con optimismo. Esta es una de las principales conclusiones del informe Intenational Business Report sobre mercados emergentes que subraya la rapidez con que las economías emergentes están saliendo de una crisis económica mundial que han sufrido de una manera más suave que las grandes economías occidentales.

El informe de Grant Thornton incluye el Índice de Oportunidades de Inversión en Mercados Emergentes, que clasifica a 27 países según su atractivo para las inversiones, basándose en factores como tamaño de la población, riqueza, potencial de crecimiento, nivel de desarrollo humano o volumen de importaciones y exportaciones.

China, India, Rusia, México y Brasil encabezan, por este orden, el Índice de Oportunidades de Inversión y mantienen su posición en el podio respecto al anterior ranking de 2008. No obstante, tanto por el tamaño de sus mercados como por la tasa de crecimiento de sus economías, India y sobre todo China disfrutan de una gran ventaja como foco de atracción de inversores. Sudamérica, liderada por sus dos mayores economías, México y Brasil, escala puestos en el ranking gracias al avance de países como Argentina, Chile, Colombia o Perú. Por su parte, Turquía y Egipto son dos de los países que más puestos han escalado respecto a 2008.

“La vertiginosa ascensión de las economías emergentes ofrece a las empresas del resto del mundo enormes oportunidades, pero, por otro lado, el fenómeno es de tal magnitud que aquellas empresas que vivan de espaldas a estos mercados podrían ver amenazada su propia viabilidad a largo plazo”, opina David M. Radley-Searle, socio director del International Business Centre de Audihispana Grant Thornton.

El informe de Grant Thornton detalla la situación y las oportunidades de 16 de los mercados estudiados. En el caso de China destaca las oportunidades existentes en los sectores de la construcción y las infraestructuras para el transporte, que mantienen una alta actividad. En, India, con una renta per cápita equivalente a la mitad de la del gigante asiático, las oportunidades se centran en cambio en servicios básicos como la energía, la educación o la salud. Pero el mayor atractivo de ambos países reside en su población conjunta de más de 2.400 millones de personas, cada vez más ávidas de bienes de consumo.

Líderes en crecimiento y optimismo
El Informe destaca que las economías emergentes triplicarán el ritmo de crecimiento de las grandes economías tradicionales. Así, la media de crecimiento previsto en los emergentes se sitúa en un 6% para 2010 y un 6,3% para 2011 frente al 2,1% y 2,4% respectivamente en los mercados maduros.

En términos globales, se calcula que las denominadas economías BRIC (Brasil, Rusia, India y China) contribuirán al 61,3% del crecimiento mundial para el periodo 2008-2014 mientras que la contribución del G7 (Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Japón y Canadá) se situará en el 12,8%.


Las buenas perspectivas económicas se reflejan también en la actitud de los empresarios. Chile, India y Vietnam lideran el ranking de optimismo empresarial del International Business Report 2010 elaborado por Grant Thornton. Según este estudio, las empresas de las 16 primeras economías emergentes declararon un balance positivo de optimismo (empresarios optimistas menos aquellos que son pesimistas sobre el futuro) del 57% mientras que en las economías maduras la media se sitúa en el 2%.

Carencias y oportunidades
Pese a todo, los empresarios de los países emergentes también tienen sus preocupaciones y entre ellas destacan dos factores que obstaculizan el crecimiento de sus empresas. La dificultad de acceso a la financiación, debida a la relativa inmadurez de los mercados e instituciones financieras de estos países y a la percepción del riesgo por parte de los inversores, constituye la preocupación más señalada por los empresarios. Inmediatamente detrás se sitúa la escasez de mano de obra de alta cualificación.

“El futuro de las economías hasta ahora consideradas más avanzadas pasa por asumir que el desarrollo económico a largo plazo no es posible sin contar con los mercados emergentes. Pero adaptarse a cada país es fundamental y es necesario adquirir un conocimiento profundo de los mismos, despojarse de prejuicios y cambiar el antiguo paradigma de relación con estos mercados. La forma de hacer negocio que funciona aquí es casi seguro que no resultará adecuada en las economías emergentes”, concluye Radley-Searle.