Las empresas españolas no divisan la recuperación del empleo durante este año. Según el último International Business Report, publicado anualmente por Grant Thornton, sólo un 17% prevé aumentar su plantilla en 2010 mientras que un 25% piensa que tendrá que seguir despidiendo a trabajadores. La mayoría restante espera mantener las mismas cifras de empleo que en 2009.
Los directivos españoles se sitúan entre los más pesimistas en cuanto a la evolución del empleo en sus propias empresas, sólo superados por los de Francia, Italia e Irlanda. Con todo, el optimismo es muy superior al del año pasado cuando el 49% de los empresarios españoles preveían recortes de plantilla. En opinión del Socio Director General de Audihispana Grant Thornton, José María Fernández, “que 2009 iba ser un pésimo año para el empleo era predecible. Sin embargo, 2010 sigue siendo una incógnita para la mayoría de las empresas y las que se atreven a prever el futuro tienden al pesimismo ante la falta de indicadores claros de recuperación”.
Predicciones cumplidas
Desgraciadamente se han cumplido las predicciones del International
Business Report para 2009. Si entonces el 49% de las empresas
preveían recortes de plantilla ahora el 51% confirma que los ha
realizado. Las empresas españolas fueron, tras las irlandesas, las
que más redujeron sus plantillas en 2009. El 51% de las empresas
consultadas recortó empleos el año pasado mientras que un 13%
aumentó su plantilla y el 35% mantuvo el mismo número de
trabajadores que en 2008.
Por sectores, el de producción (industria, construcción y sector inmobiliario) sufrió los mayores descensos con un 58% de empresas que redujeron su plantilla, frente al 46% de las empresas de servicios (sanidad, educación, trasporte, sector financiero, hostelería, comercio y tecnología).
Los salarios en línea
con la inflación o sin cambios
El 45% de las empresas españolas ha subido los sueldos en 2010 en
línea con la inflación (0,8%), frente al 29% que ha congelado los
salarios del año pasado. Sólo el 14% ha elevado salarios por encima
de la inflación, mientras que en el otro extremo el 4% ha reducido
la nómina de sus empleados.
“En una situación como la actual, el mantenimiento del empleo se antepone al crecimiento de los salarios. Afortunadamente, el comportamiento de la inflación puede dar un respiro tanto a las empresas como al poder adquisitivo de los trabajadores”, interpreta José María Fernández.
Contexto internacional
En el ámbito mundial, y por primera vez desde 2003, los negocios que
redujeron su plantilla en 2009 superaron a aquellos que la
aumentaron, con un saldo neto del -8% (porcentaje de respuestas
positivas menos porcentaje de respuestas negativas). En el extremo
negativo acompañan a España (-38%), Irlanda (-54%), Dinamarca
(-38%), Estados Unidos (-33%) y Reino Unido (-30%). Son, en cambio
las economías emergentes las que encabezan el ranking de creación de
empleo, liderado por Vietnam (54%) y con India, China y Brasil en
los primeros puestos.
El mundo es más optimista en cuanto a las expectativas para 2010. En 29 de los 36 países estudiados, la mayoría de las empresas esperan incrementar el empleo durante este año. Los mercados emergentes son los más positivos mientras que las principales economías europeas se apuntan al pesimismo con Italia e Irlanda (-14%) a la cabeza, seguidas de Francia (-10%), España (-8%), Finlandia (-7%), Alemania (-5%) y Polonia (-3%). En cambio, los empresarios de Estados Unidos y Reino Unido comparten el optimismo sobre la evolución del empleo con un saldo neto positivo del 15% y del 18% respectivamente.
Medidas para evitar los
despidos
En este contexto desfavorable para el empleo algunas empresas
españolas declaran haber tomado medidas para evitar en lo posible
los despidos. Entre las más populares están la recolocación de
empleados en otras funciones o ubicaciones y la no renovación de los
contratos temporales. Sin embargo, el 45% dice no haber tenido la
necesidad de acometer ninguna medida, una posición que contrasta con
las reducciones de plantilla generalizadas.
“El estudio pone de manifiesto que las empresas de algunos países de nuestro entorno han utilizado con éxito medidas innovadoras y flexibilidad a la hora de evitar los despidos. Medidas como la reducción de jornada pueden contribuir a salvar empleos aunque no sean la solución definitiva. Sería positivo que en España se tomara nota de estos ejemplos”, opina José María Fernández.